lunes, 22 de septiembre de 2008

SANTÍSIMA MUERTE

SANTÍSIMA MUERTE

Por: Luis E. Galindo Carrillo
Hoy, se levantan altares, lo mismo a la “santísima muerte” que a san “Juditas”. Y, a veces, hasta los colocan juntos y, es que la muerte como san Judas, dicen, arreglan “asuntos difíciles” y casos de “desesperación”, tal vez por ello, ahora se les vea tan juntitos. Y los dos, según los pitan, traen, uno, la guadaña y, el otro, algo parecido, en sus manos. Pero, como ahora se dice, “nada qué ver”. Ah, fue en un misal católico de 1963, en donde vi una pintura así, del joven Judas, con una destructiva arma en sus manos. Desconozco cómo y porqué aparece ahora con túnica blanca, manto verde, una flama sobre la cabeza, una medalla con la imagen de Jesús y, un báculo en su mano en lugar del arma anterior.
Déjeme contarle que ya existían “amigos de la muerte”, hace por lo menos, dos mil años, según denuncia que acabo de leer en la versión católica de la Biblia de Jerusalén, en su libro llamado Sabiduría. Ahí está escrito: “llaman a la muerte con las manos y las palabras; teniéndola por amiga, se desviven por ella y con ella conciertan un pacto”. ¿Qué le parece?, ah, y por cierto, este libro, no viene ni en la “Biblia” de los judíos, ni en las versiones de la Biblia que usan los “hermanos” cristianos.
Basados en la fe, edifican su culto a la muerte, como también, en la fe, otros, edifican el culto a la vida. Y, así, el movimiento de la existencia parece oscilar entre la vida y la muerte; la luz y la oscuridad; el día y la noche; el cielo y la tierra; Dios y Satanás; padre e hijo; invierno y primavera; niñez y vejez. “Sobre la santísima fe”, dice san Judas, en la Biblia, se edifica para la vida eterna y, no para la muerte.
El ciclo de la vida, comienza con el nacimiento, y termina con la muerte, igual que el ciclo de las estaciones, cada primavera anuncia un invierno, pero, en el ciclo de la vida humana, la presencia de Dios todo lo envuelve, para aquel que en ella cree, y va con él, adonde quiera que este vaya. Desde que sale el sol, hasta que se oculta; desde la aurora hasta el atardecer Y, alguien así, no le rinde culto a la muerte, sino a la vida, porque creen en la vida, y vida en abundancia, que trajo Jesús a todos aquellos que en él creen. O sea, la vida eterna.
Y, así, el mismo Dios, atrae con su luz, al otro polo, o sea, a los creyentes, o hijos de luz, pero, amiga o amigo, la luz de Dios, también, está dentro de todo ser viviente, esperando que cada uno, como afirma la Biblia, “avive el don que hay dentro de sí”, para ser atraídos a su eterna presencia. Y es Jesús, precisamente, como lo anuncia un salmo, el que “alumbra los ojos para que el espíritu no duerma de muerte”, o sea, mi amiga o amigo lector, para que eternamente, no muera, como todos aquellos que no tienen esperanza; para que no muera, después de haber muerto físicamente.
¿Y, quién es el tal “san Juditas”? y, claro, espero que en la respuesta, no se equivoque nadie, en vista de que se sabe más de él, por lo de “Juditas”, que por lo que realmente es, y San Judas, es un apóstol de Jesús y, a quien se atribuye una carta, consignada en el nuevo testamento de la Biblia, en la que invita a edificar encima, o construir sobre usted mismo, no un culto a la muerte, sino que invita a edificar, sobre “vuestra santísima fe y orando en el Espíritu Santo”, el edificio de la vida de Jesús. Advierta usted, que muy claramente dice Judas, “santísima fe” y, para nada escribe, “santísima muerte”.
Los dos polos, entre los cuales oscila la existencia de un creyente, no es el común movimiento cíclico, de la vida y de la muerte, sino que un polo, es la vida y, el otro polo, también, es la vida; pero, un polo es, la vida terrenal y, el otro polo, es la vida junto a Dios y, mi amiga o amigo lector, por esta razón, Judas, en su Carta, verso 20, añade que los creyentes en Jesús, deben “mantenerse en la unidad de Dios, aguardando la misericordia de Jesucristo para vida eterna”. Le aclaro que Judas no dice, mantenerse en la unidad de la “santísima muerte”, ni tampoco dice, aguardando la muerte de Satanás para vida eterna. La fe en Jesús, es la solución a los asuntos difíciles y casos de desesperación, esto lo dice san Juditas y, además, el poder de Dios está en el nombre de Jesús, no en que se ande propagando el nombre de Juditas. Urge vivir mientras se exista, para la Vida, así con mayúsculas, porque la Vida es Dios y, termino, parafraseando tres lemas publicitarios: “Di no al culto a la santísima muerte”, y “Elige vivir bien”, bueno, “Para vivir mejor”. luis_galindo28@hotmail.com y http://sabiossecretos.blogspot.com

1 comentario:

  1. HOLA... SALUDOS.
    POR PRIMERA VEZ ENTRO A SU PAGINA, ACABO DE LEER EL ARTICULO SOBRE LA SANTISIMA MUERTE. Y ME PARECE INTERESANTE LA EXPLICACION QUE DA SOBRE ESTE TEMA, YA QUE EN LO PERSONAL, ESTOY ASOMBRADISIMA DE TODAS LAS TONTERAS QUE HACEMOS Y CREEMOS. PORQUE LAMENTABLEMENTE LA MAYORIA DE LAS PERSONAS HEMOS CRECIDO EN UNA FAMILIA DONDE LOS INTEGRANTES DE ESTA TE INCULCAN MUCHISIMAS COSAS QUE NI SIQUIERA SABEN DE DONDE VIENEN, SI ESTAN BIEN O MAL, PERO QUE FORMAN PARTE DE TI SOLO POR TRADICION.
    YO ESTOY AGRADECIDA DE HABER ENCONTRADO A UNA PERSONA QUE PARA MI ES TAN MARAVILLOSA POR EL SIMPLE HECHO DE HABER COMPARTIDO CONMIGO LA GRACIA QUE DIOS LE DIO, Y EL ACERCARME CON OTRAS PERSONAS QUE ME HAN ESTADO ENSEÑANDO MUCHISIMAS COSAS DEL VERDADERO DIOS.. MIS PASTORES. A UD. Y A ELLOS MUCHAS GRACIAS. QUE DIOS LOS BENDIGA SIEMPRE.
    ATTE: LUZ SALAS.

    ResponderEliminar

Participa y a partir de tu opinión, podemos charlar

Adoos

Sitio certificado por
Adoos
4 bed room house
petite annonces gratuites

Datos personales

Mi foto
Yo soy gemelo de mi fallecido hermano Sergio y, bueno, terminé estudios primarios,secundarios y preparatorios en San Luis Potosí, aunque la primaria la inicé en la escuela Juan Hernández García de la Colonia Rodríguez Guayulera al poniente de la Ciudad de Saltillo, en donde viví de 1945 a 1958, fecha en que me retiré a San Luis para seguir la carrera sacerdotal con los Misioneros del Espíritu Santo con quienes cursé, además, dos años de Noviciado y dos años de Filosofía y, al salir, estudié en el ITESO con los sacerdotes de la Compañía de Jesús, Ciencias de la Comunicación. Y desde entonces, he sido: catedrático universitario, periodista de radio, prensa y televisión por más de 25 años y desde 2001, el Espíritu Santo cambió mi mente al recibir en mi corazón a Jesús de Nazaret y, desde entonces, me congrego para adorar a Dios en la Comunidad Cristiana de Saltillo y, además,escribo semanalmente, la Columna periodística EVIDENCIAS en un periódico local de mi ciudad,en el cual cada lunes pueden leerla y darla a conocer, si les parece bien, a otros conocidos, amigos y parientes suyos www.eldiariodecoahuila.com.mx, por lo demás,tengo hermanos, sobrinos y nietos