Por. Luis E. Galindo Carrillo
La energía eléctrica fluye y basta con oprimir un botón, o rascar la pared, y el foco del cuarto, enciende la luz.
Bueno, eso del invento de la energía eléctrica, no llega ni siquiera a los doscientos años, cuando antes en lugar de focos, había estopas mojadas en aceite, las cuales eran encendidas para alumbrar la estancia y, aquí está también el origen de los candiles, que no eran otra cosa que velas en aceite y, había candiles de piso como las actuales lámparas con base y, también había candiles que como arañas se pegan ya sea en lo alto del techo o en las paredes de alguna sala o cuarto. Luego la palabra candiles, se usa esta palabra para designar a las velas prendidas, o luces centellantes, como las que se usan en las marquesinas tanto de los cines como de los teatros y, ahora, de los “casinos” de fichas.
Eran lámparas de barro, las que se usaban en tiempos de Jesús, y son estas, las que además, tienen un especial significado, pues me parece representan, aún hoy, al hombre y a la mujer, dos seres que fueron hechos por el Alfarero Dios del Génesis.
Somos vasos de barro, que Jesús llenó con su Luz y, es cierto, mi amiga o amigo lector, que para que estén encendidas estas vasijas humanas de barro, se necesita del aceite de la presencia de Dios en cada una.
Jesús todo lo iluminó con su luz y, ahora toca al hombre y a la mujer, iluminarlo todo, y para que todos tengan luz, se necesita que en todos, fluya la presencia del Espíritu de Cristo, para que alumbren las tinieblas del mundo, en especial de hombres y de mujeres del mundo que viven en tinieblas porque desconocen que pueden ser vasos comunicantes de luz.
Y no se necesita prender velas sino mantener prendidas las que Jesús encendió con su poder, para que luego sean encendidas otras y muchas otras más, hasta que se logre disipar del mundo, las tinieblas que tienen a algunos, como se afirma en la Biblia, con la mente entenebrecida, a oscuras, impidiendo que la luz de Jesús entre en muchos corazones más.
Así, exactamente igual, debiera de suceder con la Luz de Jesús, que cuando uno llega por la noche a casa y con sólo “rascar” la pared, ya está ahí la luz, y asómbrese, miles y miles de hogares, bueno, hasta millones y, miles de millones de hogares son iluminados, porque hay una fuente de energía eléctrica y, “el Dios y el Padre de nuestro señor Jesucristo”, es esa fuente de luz, porque él es Luz, claro que no como la luz de este mundo, sino como la Luz que viene de Jesús por la fe, para iluminar espiritualmente a todos y a todo el mundo
Ahora quiero hacerle algunas preguntas, acerca de lo que hasta aquí leyó, porque dicho sea de paso, -con perdón suyo, pero lo digo por los demás-,ya ve que un analfabeta, no solo es el que no sabe ni escribir ni leer, sino también aquel, que sabiendo escribir y leer, no sabe ni lo que escribe, ni lo que lee. ¿Está de acuerdo conmigo?, ah, y tómelo por el lado amable y yo hasta, en el momento mismo de escribir esto, estoy muerto de risa, también, y esto lo digo por algún despistado analfabeta que tenga. Bueno, ya en serio, pase a contestar las preguntas:
¿Puede comunicar de su luz, claro, de la luz de Jesús, a otras personas?. ¿Cómo le hace para mantener siempre encendida su lámpara?. Así como tiene registrada su fiesta de cumpleaños, tiene usted también la fecha exacta de cuando usted “nació de nuevo” y así Jesús prendió su lámpara?. ¿Se mantiene firme en la fe de Jesús para llevar su luz como si estuviera tan apasionado, como un joven se apasiona por algún deporte?. ¿Fluye usted en la luz de Dios, como un pez en el agua?.
Le felicito por contestar acertadamente y, sin copiar, y así como a través suyo, fluye la Luz de Dios, también se afirma en la misma Biblia, fluye de usted para los demás, la misericordia y la consolación del mismo Dios: “el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios”. Imagínese usted, si además de llevar la luz de Dios, lleváramos otros, su consuelo, y su misericordia, sin exagerar le diría, que este mundo se parecería más a Jesús. luis_galindo28@hotmail.com
viernes, 12 de junio de 2009
EL SABIO, CREE
Por: Luis E. Galindo Carrillo
El secreto, realmente es poderoso. Y no lo es para el que lo guarda, ni tampoco lo es, para quien lo dice, sino el poder del secreto radica en su poseedor, en efecto, es rico, el que posee algún secreto, es decir, el que es la fuente u origen de ese secreto.
Hace ya más de cinco años, veía circular un taxi, por las calles de Saltillo, que en su vidrio trasero, traía escrito lo siguiente: “Jeremías 33:3”.
Y, bueno, esa pista era algo así como una “relación” o guía para dar con un tesoro. Y si tú algo estás buscando, tomas eso como una pista y, fíjate que tiene su emoción, porque lo primero que tienes que saber, es en dónde puedes hallar eso de “Jeremías 33:3” y, entonces es como si estuvieras jugando un “rally” que te llevaría de etapa en etapa hasta encontrar la sabiduría de Dios.
Yo te preguntaría, ¿y en dónde tú buscarías Jeremías 33:3”?. Si acaso crees que esta primera etapa o base del “rally”, te llevará al sitio exacto para que seas un sabio y, claro, el sabio, cree, y si cree, luego busca, y si busca, halla y si halla, después toca la puerta y, si el sabio cree, la puerta de la sabiduría se abrirá.
El sabio del que yo le estoy comentando, sabe que Dios, nos hizo a Jesús, nuestra sabiduría, conforme a su palabra. Luego, la palabra de Dios que es la Biblia, te hará sabio.
Claro que en la Biblia está Jeremías 33:3, y en ese libro de la Biblia, dice ahí que: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tu no conoces”.
Para ser sabio, lo primero es el quererlo ser y, ¿a quién, no le gustaría ser un sabio?. El segundo paso, es tener fe para creer que hay un solo Dios y, el tercer paso, es la oración del que clama, para alcanzar del Reino de Dios, esas “cosas grandes y ocultas”, que como también afirma la Biblia, jamás el hombre vio y nunca jamás oyó.
Para entrar al reino del Padre del que Jesús vino a predicar, le tengo una excelente noticia, pues dicho sea de paso, el evangelio de Jesús, serían hoy puras noticias de primera plana en los periódicos y, serían las noticias que ocupan el mayor y el principal espacio en la radio y la televisión.
Y, esta es la noticia de Jesús, que a su Padre le plugo, o le vino en gana, dar el reino, su reino, el reino de los cielos, a los más sencillos y humildes, y no a los sabios de este mundo, porque como dice en otra página de la Biblia, “Dios escogió lo que no es para deshacer lo que es”, o sea, para confundir a los sabios y poderosos e influyentes de este mundo, con los despreciados, los olvidados, los humildes, los pobres, los ignorantes, los viles, “los de abajo”, y los sencillos.
A estos últimos, les dio Jesús su poder, para ser “sabios, justos, santos y redimidos” y, mi amiga lectora o lector, el conocer esto que acaba usted de leer, ya es de hecho, saborear la sabiduría que viene de los alto, del Padre de las luces, del Padre de los espíritus, del Dios y padre de Jesucristo. Y, todo esto que le vengo comentando lo puede leer usted mismo, para que lo confirme y le venga a usted convicción por parte del Espíritu de Dios, en la Primera Carta de Pablo a los Corintios, en el capítulo uno, de los versículos del 18 al 30.
Y, bueno, en esa misma Carta, pero en el capítulo dos, en sus versículos del 7 ql 16, Pablo dice que “hablamos de la sabiduría de Dios en misterio, de la sabiduría oculta, la cual dice, predestinó Dios antes de los siglos para nuestra gloria, pero Dios, sigue diciendo Pablo, nos la reveló por el Espíritu de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido”.
El sabio cree, porque sabe y conoce, que el Dios y padre de Jesús, le dio su reino y con eso, todas las cosas que hay en el cielo y en la tierra y, porque el sabio cree que “nosotros, los seres humanos, somos para El y que nosotros, somos hechos por medio de Jesús”. Mi lectora o lector amigos, ¿valdrá la pena jugar el “rally” que nos llevaría a encontrar hoy, los tesoros de la sabiduría de Dios?, claro que sí, me dirá, pues bueno, para comenzar le diré que la Biblia dice, “si alguien tiene falta de sabiduría, pídala”. luis_galindo28@hotmail.com
El secreto, realmente es poderoso. Y no lo es para el que lo guarda, ni tampoco lo es, para quien lo dice, sino el poder del secreto radica en su poseedor, en efecto, es rico, el que posee algún secreto, es decir, el que es la fuente u origen de ese secreto.
Hace ya más de cinco años, veía circular un taxi, por las calles de Saltillo, que en su vidrio trasero, traía escrito lo siguiente: “Jeremías 33:3”.
Y, bueno, esa pista era algo así como una “relación” o guía para dar con un tesoro. Y si tú algo estás buscando, tomas eso como una pista y, fíjate que tiene su emoción, porque lo primero que tienes que saber, es en dónde puedes hallar eso de “Jeremías 33:3” y, entonces es como si estuvieras jugando un “rally” que te llevaría de etapa en etapa hasta encontrar la sabiduría de Dios.
Yo te preguntaría, ¿y en dónde tú buscarías Jeremías 33:3”?. Si acaso crees que esta primera etapa o base del “rally”, te llevará al sitio exacto para que seas un sabio y, claro, el sabio, cree, y si cree, luego busca, y si busca, halla y si halla, después toca la puerta y, si el sabio cree, la puerta de la sabiduría se abrirá.
El sabio del que yo le estoy comentando, sabe que Dios, nos hizo a Jesús, nuestra sabiduría, conforme a su palabra. Luego, la palabra de Dios que es la Biblia, te hará sabio.
Claro que en la Biblia está Jeremías 33:3, y en ese libro de la Biblia, dice ahí que: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tu no conoces”.
Para ser sabio, lo primero es el quererlo ser y, ¿a quién, no le gustaría ser un sabio?. El segundo paso, es tener fe para creer que hay un solo Dios y, el tercer paso, es la oración del que clama, para alcanzar del Reino de Dios, esas “cosas grandes y ocultas”, que como también afirma la Biblia, jamás el hombre vio y nunca jamás oyó.
Para entrar al reino del Padre del que Jesús vino a predicar, le tengo una excelente noticia, pues dicho sea de paso, el evangelio de Jesús, serían hoy puras noticias de primera plana en los periódicos y, serían las noticias que ocupan el mayor y el principal espacio en la radio y la televisión.
Y, esta es la noticia de Jesús, que a su Padre le plugo, o le vino en gana, dar el reino, su reino, el reino de los cielos, a los más sencillos y humildes, y no a los sabios de este mundo, porque como dice en otra página de la Biblia, “Dios escogió lo que no es para deshacer lo que es”, o sea, para confundir a los sabios y poderosos e influyentes de este mundo, con los despreciados, los olvidados, los humildes, los pobres, los ignorantes, los viles, “los de abajo”, y los sencillos.
A estos últimos, les dio Jesús su poder, para ser “sabios, justos, santos y redimidos” y, mi amiga lectora o lector, el conocer esto que acaba usted de leer, ya es de hecho, saborear la sabiduría que viene de los alto, del Padre de las luces, del Padre de los espíritus, del Dios y padre de Jesucristo. Y, todo esto que le vengo comentando lo puede leer usted mismo, para que lo confirme y le venga a usted convicción por parte del Espíritu de Dios, en la Primera Carta de Pablo a los Corintios, en el capítulo uno, de los versículos del 18 al 30.
Y, bueno, en esa misma Carta, pero en el capítulo dos, en sus versículos del 7 ql 16, Pablo dice que “hablamos de la sabiduría de Dios en misterio, de la sabiduría oculta, la cual dice, predestinó Dios antes de los siglos para nuestra gloria, pero Dios, sigue diciendo Pablo, nos la reveló por el Espíritu de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido”.
El sabio cree, porque sabe y conoce, que el Dios y padre de Jesús, le dio su reino y con eso, todas las cosas que hay en el cielo y en la tierra y, porque el sabio cree que “nosotros, los seres humanos, somos para El y que nosotros, somos hechos por medio de Jesús”. Mi lectora o lector amigos, ¿valdrá la pena jugar el “rally” que nos llevaría a encontrar hoy, los tesoros de la sabiduría de Dios?, claro que sí, me dirá, pues bueno, para comenzar le diré que la Biblia dice, “si alguien tiene falta de sabiduría, pídala”. luis_galindo28@hotmail.com
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Datos personales
- LUIS E GALINDO
- Yo soy gemelo de mi fallecido hermano Sergio y, bueno, terminé estudios primarios,secundarios y preparatorios en San Luis Potosí, aunque la primaria la inicé en la escuela Juan Hernández García de la Colonia Rodríguez Guayulera al poniente de la Ciudad de Saltillo, en donde viví de 1945 a 1958, fecha en que me retiré a San Luis para seguir la carrera sacerdotal con los Misioneros del Espíritu Santo con quienes cursé, además, dos años de Noviciado y dos años de Filosofía y, al salir, estudié en el ITESO con los sacerdotes de la Compañía de Jesús, Ciencias de la Comunicación. Y desde entonces, he sido: catedrático universitario, periodista de radio, prensa y televisión por más de 25 años y desde 2001, el Espíritu Santo cambió mi mente al recibir en mi corazón a Jesús de Nazaret y, desde entonces, me congrego para adorar a Dios en la Comunidad Cristiana de Saltillo y, además,escribo semanalmente, la Columna periodística EVIDENCIAS en un periódico local de mi ciudad,en el cual cada lunes pueden leerla y darla a conocer, si les parece bien, a otros conocidos, amigos y parientes suyos www.eldiariodecoahuila.com.mx, por lo demás,tengo hermanos, sobrinos y nietos