Por: Luis E. Galindo Carrillo
Saltillo, Coahuila, 16 de Julio 2013.- Como escribe Pablo en una de sus cartas y, por cierto, citando a un poeta, es "por el cual somos, nos movemos y existimos".
Es el aliento de vida que el Espíritu de Dios sopló para que todo viniera a la vida en la creación. Espíritu es el Pneuma, viento, aire y, curiosamente, de esta palabra griega pnuema, vienen palabras tales como neumático; también, neumonía, pulmonía, y otras más, sin embargo, el punto es ahora, el Principio Vital, el cual "se encuentra en todos los seres vivos incluídos los animales y las plantas".
Pnuema en griego pues, y en latín spiritus, y ya en castellano: soplo, viento, aliento, respiración, vida, alma, espíritu.
En síntesis, el Espíritu Santo de Dios es el Principio Vital para gran parte de la humanidad, pero para otros miles y miles de millones de seres humanos, es llamado de otra forma y así, para los chinos es el CHI, para los japoneses el KI, para los indués el Prana y así otros más le llamarán de otra manera y, entonces, no es que haya muchos Principio Vital, sino que es llamado de diversas formas.
También quiero decir que para los griegos, el TIMO es el alma como aliento o fuerza vital. Y ¿sabes dónde está situado el Timo en nuestro cuerpo?, arriba del corazón y, lo puedes activar dándote unos toques con tus dedos por espacio de unos dos o tres minutos al amanecer.
Bueno, el Principio Vital, es para decirlo con el escritor del libro bíblico del Eclesiastés, donde Dios puso eternidad en el hombre y en la mujer y, ese lugar es el corazón según ese libro. Dios puso eternidad en el corazón del hombre.
