¿Cuál es la diferencia entre un pastor y un guía?
En el Salmo 23 está la distinción
Ambos, pastor y guía, son símbolos del amoroso servicio de Dios
En una película sobre el rey David, oí al actor cantar y resumir así, el mensaje de este salmo: Dios es mi pastor, NO LO DRAUDARÉ.Y le estuve dando vueltas en la mente hasta que concluí, tiene razón, porque el amor de Dios por el hombre, a fin de rescatarlo de nuevo por medio de Jesús, el Siervo de Dios, se apresura, por asi decirlo, para hacer lo más rápido posible, el rescate o la redención del hombre.
Y, ante esa urgencia de Jesús, el hombre redimido, no tiene más que decir, gracias Jesús, no te defraudaré y acepto feliz tu pastoreo y tu conducción así comos los bienes y la misericordia que me seguirán todos los días de mi vida, en tanto tu y yo seamos Uno como tu y el padre son uno.
Al orar por un enfermo en algún hospital de Saltillo, hace unos días, y al preguntarle si sintió algo durante la oración, me dijo ese hombre, origniario de San salvador, Zacatecas, no sentí sino que ví. Ah eso está mejor y, qué es lo que viste y me dijo: vi como un río de preciosas flores jamás vistas, que corrían hacia otro río, pero este era de agua, el cual se extendía sobre verdes y granxdes praderas, y a un lado, vi un rosgtro, y de quién era ese rosgro, le pregunté, y rápido dijo era Dios, Jesús.
Pues bien, este es el pastor Jesús, el mismo del Salmo 23, con quién nada me faltará y, me hará descansar en lugares de delicados pastos, y junto a aguas de reposo, y ahi y asi, confortará mi alma.
El pastor me cuida, igual como aquel que corre con una antorcha y, a pesar y al pasar, por los más variados y extremosos climas, me protege, me cuida, me sustenta, para que la llama o flama encendida no se le apague ni al ir por tierra, aire y mar. Exactamente igual me cuida el pastor Jesús.
Y, ¿el guía?, ah sí, es como aquel que transport a un grupo de personas, como por ejemplo, a una caravana de refugiados, quienes son obilgados a marcharse de su país por los peligros de la guerra y, entonces, los guían como a exiliados, y el guía los transporta. Exactamente igual el guía del Salmo 23 conduce a su rebaño por caminos en los que se estén libres de emboscadas e igual que acorten la distancia hacia el punto en que establecerán su campamento y, para librarlos de todo tipo de males y aún de la muerte misma.
Otro enfermo me dijo, yo veía, un camino lleno de curvas, de hondos precipicios, en los que la neblina no nos dejaba ver lo que seguía pasos adelante, y tenía como frío y temblaba, pero adelante de muchos que iban por ese camino, en la cabeza iba uno muy alto con una luz en la mano y, nos decía, no tengan miedo, por amor de mi nombre yo los conduciré y llevaré sanos y salvos a un sitio en el que podrán permanecer sin que nada les pase. ¿Y quién era ese, el de la luz?, pues Jesús, me contestó.
Y, bueno, ¿ya viste tu la diferencia entre un pastor y un guía?, Claro que salta a la vista, mira lo que hace un pastor y observa lo que hace un guía. Sin embargo, ambos, tienen algo en común, ¿ya sabes que es?, claro, dilo sin titubear, es el aliento, sí el aliento de su palabra que sale de sus bocas y que está simbolizado aqui en el Salmo 23, en la vara y en el cayado.
Ya está!!! Jesús es la Palabra de Dios y la Biblia también es la Palabra de Dios y, los dos son pastor y guía para los que creen que más allá hay, lo que los enfermos vieron mientras se oraba por ellos. Sus visiones son tan reales como los sueños y tan ciertos como la vida que hay en Jesús y en su palabra, la cual escuchan los que son pastoreados y guiados por él mismo en la tierra y aún después de la muerte.
